jueves, 24 de marzo de 2011

Un Artista que trabaja en serio y no en serie

Con una trayectoria de 31 años y 56 reconocimientos especiales. El maestro Jesús Zalapa, especializado en arte en miniatura, se ha posicionado como uno de los 10 mejores artesanos de México.

Motivada por conocer su trabajo y su trayectoria me dirigí a Paracho, lugar de residencia del maestro Jesús Zalapa. 

Encontré una persona hospitalaria, sencilla y alegre. En esta ocasión les contaré de su trabajo y la esencia que como persona me compartió. 
En un principio llegué con muchas dudas e inquietudes acerca de su actividad, pero conforme fue pasando la mañana con una plática amena fui poco a poco descubriendo el valor de su trabajo y su vida como una fuente de inspiración para seguir nuestros ideales.

Comenzó contándome acerca de cómo surgió la idea de incursionar en esta labor. Resulta ser que su papá, como la gran mayoría de artesanos en Paracho, se dedicaba a la guitarrería (oficio que hasta la actualidad identifica al pueblo como la capital de la fabricación de guitarras de manera tanto artesanal como industrial). Por esta razón, desde niño comenzó en el quehacer de la construcción de guitarras, con una escuela tradicionalista que aprendió a través de su papá. Le pregunté si desde ese entonces tuvo alguna influencia o interés que lo llevara a la miniatura, a lo que respondió que lo único que recuerda es que cuando tenía unos 9 años su papá le había regalado un trenecito alemán; pensó en darle una mayor atracción y le diseño toda una estructura en el patio trasero de su casa. Igualmente, con la ayuda de una lupa y pinceles, pintaba a sus soldaditos para que cada uno fuese diferente. Su papá le dijo que posiblemente había heredado la habilidad de uno de sus tíos que era muy minucioso. Más tarde estudió para ser contador, pero al terminar la licenciatura decidió tomar la alternativa del arte en madera, realizó un diplomado en tecnología de la madera y estuvo capacitándose en varios talleres con maestros guitarreros.

A los 22 años, en el año de 1980, se cuestionó el porqué no se podría transformar la elaboración de la guitarra. Veía el procedimiento y creía en una nueva visión artística y no mecánica, utilizando a su vez menos material. De aquí, surgió la idea de crear por primera vez un modelo a escala. El resultado fue darse cuenta que podía trabajar mejor a esta proporción; comenta que se le facilitaba más trabajar en pequeño que en grande. Descubrió  entonces su potencial y se hizo de un pantógrafo (instrumento que se usa para reducir patrones o aumentarlos). A partir de esto decidió madurar la idea e iniciar con un nuevo proyecto que se diferenciara de los demás: “el arte en miniatura”.
Como todo artista sujeto a la crítica, comenzó sin que la gente creyera en su trabajo; lo veían como una curiosidad, tema que hasta ahora es un obstáculo para la valoración de su actividad. Lo primero que buscó fue fundamentar su trabajo con un soporte cultural, ecológico y artístico. El soporte cultural lo propone por el empleo de las técnicas tradicionales y las perspectivas de desarrollo que fortalecen y mantienen viva esta expresión. El soporte ecológico lo mide en el aprovechamiento al máximo del recurso maderable, ya que él dice que trabaja con los excedentes de madera y no con los desperdicios; enfatiza en este concepto por el reciclado que realiza con la materia prima de cada una de sus piezas. Por último menciona un soporte artístico, en el cual crea piezas originales con excelente calidad que resaltan los aspectos técnicos y estéticos en cada una de sus obras.

Estos son los tres fundamentos que justifican su técnica en miniatura dentro de su oficio principal, que es la laudería. Ésta se reconoce como el arte de la fabricación de instrumentos de cuerdas de madera: los hay pulsados, como la guitarra, arpa, jarana, bandolina; y frotados, entre los que están el violín, la viola, el chelo y el contrabajo, entre otros.

Con un display nos mostró la estructuración de una guitarra de escala 1:7. En ésta expone en miniatura, paso por paso, tiempos para cada una de las fases al igual que las herramientas que le facilitan su trabajo, como el cuchillo, la lija, el serrucho, el garlopín, la garlopa, el serrote, etc. Todo ello en miniatura.


Es sorprendente cómo de excedentes de maderas nobles logra la transformación a obras de arte. Señala que su mejor técnica no es una maquinaria sofisticada o alta tecnología, sino su gusto por lo que hace, su capacidad de expresarse y transmitir a través de su conocimiento y sus manos.

Muchas de sus piezas se exhiben en museos del país, como el Museo Nacional de Antropología e Historia en México, y en otros países como Alemania, Sudáfrica, Italia, Francia etc. Su trabajo es para conocedores y la calidad es el valor distintivo que le hace ser competitivo.

Una de sus mayores satisfacciones, más que vender, es la de sensibilizar a quienes lo visitan al mostrarles su trabajo, dado que él considera que el dinero es un medio y no un fin. Más que los reconocimientos institucionales, se ve recompensado con que la gente vaya a su taller.  Le gusta interactuar con el visitante, explicarle, que comprenda y valore las grandes diferencias de una guitarra artesanal a una industrial.

Entre sus aspiraciones está el dejar un legado cultural a través de lo que hace, por eso busca compartir con quienes se interesen en cómo trabajar en este ámbito. En repetidas ocasiones ha buscado apoyo para impartir cursos de capacitación (fue pionero en realizar, con el gobierno del estado, un primer proyecto de esta índole en el 2003). Visualiza como un proyecto exitoso el crear una escuela de oficios y artes.

Reconsiderar el valor de los artesanos es otra de sus intenciones porque es evidente la disminución de éstos con el paso del tiempo. Nos señaló que en los años 80’s había un aproximado de 220 artesanos de menos de 40 años en la guitarrería y que actualmente hay  menos de 50 artesanos de menos de 40 años en este ramo. Con esto se entiende que ha habido más de un 75% de pérdida en el recurso humano. Es más fácil buscar los medios para preservar esta tradición que rescatarla en un futuro. Es una necesidad la promoción y proyección del trabajo del artesano, en las cuales se concientice su valor con una justa remuneración económica.

El maestro Jesús  Zalapa tiene un reconocimiento de artista popular debido a que en su trabajo expresa su creatividad en cada pieza. Su quehacer nunca lo toma como rutinario porque concentra su capacidad de innovar en cada una de sus obras. Se atreve a romper esquemas y propone nuevas estructuras en el arte de la forma y construcción de instrumentos o de cualquier otra pieza que alguno de sus clientes le proponga realizar. Sus modelos son únicos, elaborados a una escala perfecta, con un cuidado en toda  su proporción, acabado y simetría.


Concluye diciendo que más que buscar fama y reconocimiento, su ideal es poner los ojos del mundo en lo que hace Paracho.


Gisel Gómez Cendejas
Fotografía Gisel Gómez Cendejas.





2 comentarios:

  1. Muy buen reportaje! es una pena que los michoacanos no valoremos el trabajo artístico de nuestros propios artesanos.

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  2. Quisiera primero felicitarlos por el reportaje. Luego quisiera enviar saludos al senor Jesus, el cual es un caballero y gran artesano de Paracho. Le compre requinto en el 2002. Mi guitarra de Paracho. Siendo un turista Venezolano no sabia quienes eran los buenos artesanos de Paracho. Pero si sabia que yo tenia que tener una guitarra de la Capital de la guitarras de Mexico y cuidado si no del Mundo. Pienso que fue Dios quien me puso en la puerta del taller del Maestro Zalapa, y al comenzar la tertulia de guitarras, maderas, modelos, estilos, precios y sobre todo lo mas importante el momento grato al convenzar con un conocedor como lo es Jesus. Me enseno sus trabajos de miniaturas y recuerdo que me dijo voy por el record dentro de poco. Despues de un rato en la conversacion me tocaba decidir la compra y como lo dijo el reportaje no es por el dinero, es el saber que esa guitarra lleva parte del Senor Zalapa. Me recuerdo cuando me dijo.. Jose si por casualidad le sucede algo a tu guitarra...no dudes en traerla que yo la reparo. Eso me sono como quieriendome decir ... Estoy orgulloso de mi trabajo y no me gustaria que nadie metiera sus manos en mi obra de arte :-). Gracias Jesus Zalapa por tu tiempo, por tu sabiduria y por la obras que estas cultivando. Por cierto .. la guitarra sigue perfecta despues de muchas noches de bohemias. Saludos y espero regresar a visitarte en Paracho.


    Jose Villarreal

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